Comparativa entre el gas butano, el propano y la electricidad para el consumo de energía en el hogar

Comparativa entre el gas butano, el propano y la electricidad para el consumo de energía en el hogar

El sistema eléctrico del hogar es mucho más importante de lo que creemos, ya que cada mes viene una factura en la que se deben abonar una cierta cantidad que, en ciertas ocasiones, puede parecer más elevada de lo que realmente merece. Si el suministro no es el más adecuado para la vivienda, lo mejor es cambiarlo por otro que permita reducir por completo los gastos.

Como todos sabemos, el gas natural se consolida en el mercado como el sistema eléctrico que mayor demanda en el sector produce, debido a su equilibrada balanza en la calidad y el precio del sistema. Su instalación permite que el usuario consuma, además, una energía menos contaminante que su competencia.

La única desventaja que mayor problema podría causar supone su imposibilidad de llegar a las zonas rurales o alejadas de las grandes ciudades. Ello provoca que el consumidor deba buscar alternativas que garanticen un suministro eléctrico en el hogar. La instalación más sensata, pues garantiza por completo la eficiencia energética, supone el sistema de autoconsumo mediante paneles fotovoltaicos. 

Pese a consagrarse hasta la actualidad como el modelo más verde y sostenible para el planeta, su precio en el mercado, poco a poco se está empezando a regular, pero es posible que para una familia media no salga rentable o, en el caso de disponer de una vivienda vacacional, es probable que nunca se recupere la inversión al tratarse de un sistema que tan solo va a permanecer encendido un periodo determinado de tiempo al año.

En este sentido, las casas rurales que se utilizan para pasar las vacaciones o un par de meses para sentirse más en contacto con la naturaleza y, en definitiva, dormir más frescos durante las épocas veraniegas, apenas precisan de una instalación eléctrica de elevado coste. No obstante, no se debe olvidar la calidad. Para ello, lo mejor es comprar los sistemas de electricidad, gas propano y butano con el fin de establecer los criterios que más favorecen al tipo de hogar en cuestión.

En primer lugar, el gas propano y el butano contribuyen a ofrecer un servicio moderado en el que el consumidor puede controlar su gasto energético, ya que se venden al peso o a granel. Ambos recursos sirven para proporcionar agua caliente sanitaria y calefacción y su gran ventaja, característica en el mercado, es que se trata de dos gases que pertenecen a la familia de los licuados, lo cual hace que sean incoloras e inodoras. 

Por un lado, las bombonas de butano cuestan alrededor de 13 euros y pueden durar sobre el mes y medio, dependiendo de su uso, de manera que puede tratarse de un tipo de consumo energético ideal para las residencias vacacionales.

Por el otro, el propano soporta temperatura por debajo de los cero grados, a diferencia del butano y su precio se encuentra regulado por las autoridades, de manera que las compañías distribuidoras no se puedan aprovechar de  su demanda para subirlo o bajarlo. Este gas, al igual que la electricidad y el gas natural, se puede canalizar.La electricidad, por último, como bien se ha apuntado antes, va canalizada, ya que proporciona un servicio más completo. No solo se dispone de agua caliente sanitaria y calefacción, sino que además hay luz. Por eso, su gran hándicap suele ser el precio, bastante más elevado que los anteriores modelos y puede no llegar a compensar tanto, ya que durante el verano se aprovecha mejor la luz natural. Ahora, su calidad y su seguridad, sin duda alguna, hacen que el cliente se decante por este sistema.

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